Bioconstrucción
BIOCONSTRUCCIÓN Y ARQUITECTURA BIOCLIMÁTICA
La arquitectura bioclimática busca conseguir el máximo confort en el interior de un edificio con el mínimo consumo energético, aprovechando las condiciones climáticas del lugar mediante un diseño adecuado.
Un edificio bioclimático se adapta a su entorno y aprovecha sus condiciones naturales para reducir la necesidad de sistemas activos de calefacción y refrigeración. La orientación, la forma del edificio, el tamaño y posición de los huecos, la protección solar, el aislamiento, la inercia térmica o la ventilación natural son algunas de las herramientas que permiten conseguirlo.
La bioconstrucción, por su parte, amplía esta mirada y se preocupa también por cómo se construye el edificio, con qué materiales y qué impacto genera a lo largo de su vida útil. Busca emplear materiales de bajo impacto ambiental, preferentemente naturales, renovables, reciclados o reutilizables, y sistemas constructivos que favorezcan la durabilidad, la eficiencia energética y la salud de sus ocupantes.
Por tanto, aunque son conceptos estrechamente relacionados, no son exactamente lo mismo. Una vivienda puede ser bioclimática sin estar construida con materiales naturales, y una vivienda construida con materiales naturales no necesariamente tiene un buen comportamiento bioclimático. Cuando ambas estrategias se combinan, conseguimos una arquitectura más eficiente, saludable y respetuosa con el entorno.


¿DE QUÉ MATERIAL ES UNA VIVIENDA BIOCLIMÁTICA?
Una vivienda bioclimática puede construirse con materiales muy diversos. Lo fundamental no es que un material sea natural, sino que el conjunto del edificio responda adecuadamente a las condiciones climáticas del lugar y consiga reducir su demanda energética.
Cuando, además, apostamos por la bioconstrucción, damos un paso más: seleccionamos materiales y sistemas constructivos teniendo en cuenta su origen, energía incorporada, durabilidad, impacto ambiental, capacidad de reutilización o reciclaje y posibles efectos sobre la calidad del ambiente interior.
Por ello, desde META2020 arquitectos entendemos la bioconstrucción como un concepto integral, holístico, que considera el edificio desde su diseño hasta el final de su vida útil, buscando reducir su impacto ambiental y mejorar el bienestar de las personas que lo habitan.
¿CÓMO CONSEGUIMOS UNA VIVIENDA CON PRINCIPIOS DE BIOCONSTRUCCIÓN?
Una vivienda construida bajo principios de bioconstrucción debe partir de una visión integral. Antes de incorporar sistemas activos o energías renovables, debemos reducir las necesidades energéticas del edificio y aprovechar al máximo los recursos naturales disponibles.
Para conseguirlo, es necesario actuar sobre diferentes aspectos de forma coordinada:
1. REDUCIR LA DEMANDA ENERGÉTICA Y PROTEGER EL INTERIOR
El primer paso consiste en reducir al máximo las necesidades de calefacción y refrigeración mediante un diseño adaptado al clima y una envolvente eficiente. Antes de producir energía, debemos procurar que el edificio necesite la menor cantidad posible.
Para ello, resulta fundamental:
- AISLAMIENTO CONTINUO en muros, cubierta y suelo, reduciendo las pérdidas y ganancias térmicas no deseadas.
- ESTANQUEIDAD AL AIRE, evitando infiltraciones no controladas y mejorando el comportamiento energético y el confort interior.
- REDUCCIÓN DE PUENTES TÉRMICOS, garantizando la continuidad de la envolvente en encuentros y puntos singulares.
- CARPINTERÍAS Y VIDRIOS DE ALTAS PRESTACIONES, adecuados al clima, la orientación y las necesidades de cada estancia.
- DISEÑO COMPACTO, reduciendo la superficie de envolvente en relación con el volumen climatizado.
- ORIENTACIÓN, UBICACIÓN Y TOPOGRAFÍA, aprovechando las condiciones específicas del lugar y protegiendo el edificio frente a los condicionantes climáticos más desfavorables.
- GESTIÓN DE LA HUMEDAD, mediante soluciones constructivas adecuadas que eviten condensaciones, filtraciones y humedades por capilaridad y favorezcan el correcto comportamiento higrotérmico de los cerramientos.
- VENTILACIÓN MECÁNICA CON RECUPERACIÓN DE CALOR, cuando resulte adecuada, garantizando la renovación del aire interior con un reducido consumo energético.
2. ELEGIR MATERIALES Y SISTEMAS CONSTRUCTIVOS DE BAJO IMPACTO
La bioconstrucción incorpora criterios ambientales y de salud en la elección de los materiales. No se trata únicamente de utilizar productos naturales, sino de considerar su procedencia, proceso de fabricación, durabilidad, comportamiento durante su vida útil y posibilidades de reutilización o reciclaje.
Para ello, apostamos por:
- MATERIALES NATURALES Y RENOVABLES, como madera, corcho, fibras vegetales, tierra o cal.
- MATERIALES DE PROXIMIDAD, reduciendo los impactos asociados al transporte.
- MATERIALES DURADEROS Y REPARABLES, capaces de prolongar la vida útil del edificio.
- MATERIALES REUTILIZABLES O RECICLABLES, favoreciendo una construcción más circular y reduciendo la generación de residuos.
- MATERIALES CON BAJAS EMISIONES, que contribuyan a mantener una buena calidad del aire interior y a crear espacios más saludables.
- SISTEMAS CONSTRUCTIVOS DE BAJA ENERGÍA INCORPORADA, reduciendo el impacto ambiental asociado a la extracción, fabricación, transporte y puesta en obra de los materiales.
3. APROVECHAR LOS RECURSOS NATURALES MEDIANTE ESTRATEGIAS PASIVAS
Una vez reducida la demanda energética, la propia arquitectura puede aprovechar las condiciones naturales del entorno para mejorar el confort interior.
La radiación solar, el movimiento del aire, la vegetación o la estabilidad térmica del terreno pueden utilizarse para reducir las necesidades de calefacción y refrigeración sin recurrir, o reduciendo la dependencia, de sistemas mecánicos.
ESTRATEGIAS PASIVAS DE CAPTACIÓN DE ENERGÍA
Durante los periodos fríos, el objetivo es aprovechar la radiación solar y conservar la energía captada en el interior del edificio.
El diseño de los huecos —su orientación, ubicación, tamaño, características de los vidrios y carpinterías— resulta fundamental para controlar la entrada de radiación solar. Esta energía puede almacenarse en determinados elementos constructivos mediante su capacidad de acumulación térmica, contribuyendo a mantener una temperatura interior más estable.
Además de la captación solar directa, existen sistemas específicos que permiten aprovechar esta energía:
- MURO TROMBE
Sistema conformado por un muro de elevada inercia térmica y un vidrio situado en su cara exterior, genera una cámara de aire que se calienta mediante el efecto invernadero. Las aberturas situadas en sus partes superior e inferior pueden favorecer el intercambio de aire entre la cámara y el espacio interior del edificio.

ESTRATEGIAS PASIVAS DE REFRIGERACIÓN
Durante los periodos cálidos, el objetivo es evitar el sobrecalentamiento y favorecer la disipación del calor acumulado. Para ello, la arquitectura puede combinar diferentes estrategias relacionadas con la protección solar, la ventilación y el aprovechamiento de las condiciones más favorables del entorno.
- VENTILACIÓN CRUZADA
La ubicación estratégica de los vanos, su disposición relativa y sus dimensiones favorecen la circulación natural del aire a través del edificio.

- CONTROL DEL SOLEAMIENTO
La protección adecuada de los huecos y cerramientos permite limitar la radiación solar directa durante los periodos de mayor exposición, evitando el sobrecalentamiento interior.
- PLANTA DIÁFANA
Una distribución interior adecuada puede favorecer la circulación y renovación natural del aire a través de las diferentes estancias.
- TECHOS ALTOS
Permiten que el aire caliente, que tiende a ascender, se acumule en las zonas superiores de las estancias, mejorando las condiciones de confort en la zona ocupada.
- PATIOS con vegetación y láminas de agua
Pueden generar espacios sombreados y microclimas más favorables, contribuyendo a mejorar las condiciones térmicas del aire que circula hacia el interior.

- PORCHES o PÉRGOLAS
Proporcionan sombra y protegen los accesos y los espacios próximos al edificio frente a la radiación solar directa.
- POZO CANADIENSE
Aprovecha la mayor estabilidad térmica del subsuelo para preacondicionar el aire de ventilación antes de su introducción en el edificio.
- CUBIERTA VERDE
La vegetación protege la cubierta frente a la radiación solar directa y, mediante la evapotranspiración, puede contribuir a mejorar las condiciones térmicas de su entorno. Además, ayuda a reducir las oscilaciones de temperatura sobre la envolvente.
Primeros asentamientos. Keldur.Islandia - FACHADA VEGETAL
La vegetación reduce la incidencia directa de la radiación solar sobre la fachada y, mediante el sombreado y la evapotranspiración, contribuye a mejorar las condiciones microclimáticas de su entorno.
- FACHADA VENTILADA + CUBIERTA DOBLE
Estas soluciones incorporan cámaras de aire que pueden ayudar a evacuar parte del calor acumulado por la radiación solar y mejorar el comportamiento térmico de la envolvente.
- EDIFICACIONES SUBTERRÁNEAS
Se benefician de la mayor estabilidad térmica del terreno, cuyas variaciones de temperatura son inferiores a las del ambiente exterior.
- TORRES DE CAPTACIÓN DE AIRE, CHIMENEAS SOLARES y ASPIRADORES ESTÁTICOS
Estos sistemas pueden favorecer la circulación, renovación y extracción natural del aire, aprovechando las diferencias de presión y temperatura.
4. COMPLEMENTAR EL DISEÑO CON SISTEMAS ACTIVOS Y ENERGÍAS RENOVABLES
Cuando las estrategias pasivas no son suficientes para garantizar las condiciones de confort deseadas, podemos recurrir a sistemas activos eficientes capaces de aprovechar diferentes fuentes de energía renovable.
La incorporación de estos sistemas debe ser el complemento de una arquitectura que haya reducido previamente sus necesidades energéticas.

- ENERGÍA SOLAR
Mediante paneles fotovoltaicos, que transforman la radiación solar en electricidad, o paneles solares térmicos, destinados principalmente a la producción de agua caliente sanitaria.
- GEOTERMIA
Aprovecha la estabilidad térmica del subsuelo mediante sistemas de intercambio y bombas de calor para proporcionar calefacción, refrigeración y, en determinados casos, agua caliente sanitaria.
- AEROTERMIA
Mediante bombas de calor, aprovecha la energía térmica contenida en el aire exterior para proporcionar calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria.
- EÓLICA
Aprovecha la energía del viento mediante aerogeneradores capaces de transformarla en electricidad, especialmente en ubicaciones con condiciones favorables.
La naturaleza nos ofrece múltiples posibilidades para conseguir una vivienda confortable, eficiente y saludable. La clave está en saber adaptarnos a las condiciones específicas de cada lugar y aprovechar sus recursos antes de recurrir a sistemas mecánicos.
Una vez reducida la demanda energética mediante el diseño y la calidad de la envolvente, podemos incorporar sistemas activos y energías renovables para cubrir las necesidades restantes.
De este modo, la arquitectura bioclimática y la bioconstrucción dejan de ser estrategias independientes para convertirse en dos partes de una misma forma de entender la arquitectura: edificios adaptados a su clima, eficientes en su consumo, saludables para sus ocupantes y respetuosos con los recursos del planeta