CASA PASIVA DE MADERA Y PAJA
CANTABRIA
Inmersa en el Valle de Cabuérniga, en la localidad de Barcenillas, la vivienda se sitúa en un entorno privilegiado, rodeado de bosques de robles, hayas, abedules, castaños y avellanos.
El terreno presenta importantes condicionantes que limitan su implantación, derivados principalmente de su orografía y, sobre todo, de las zonas inundables delimitadas por la Confederación Hidrográfica del Cantábrico.
La vivienda se plantea, como siempre, buscando espacios confortables, saludables y de muy baja demanda energética. La orientación y el programa doméstico constituyen los primeros criterios a la hora de definir el proyecto. Las necesidades eran sencillas y concretas: priorizar los espacios comunes sin renunciar a la comodidad y privacidad de las zonas de descanso.
El edificio se concibe como la suma de varias piezas que, dispuestas de manera precisa sobre la parcela, se relacionan entre sí y con el espacio exterior.
Dos cuerpos principales, resueltos con cubierta a dos aguas, se conectan mediante una tercera pieza de cubierta plana que concentra el acceso. Desde este punto se organiza la vivienda: hacia un lado, el espacio común de salón, comedor y cocina, acompañado de un pequeño baño; hacia el otro, la zona de dormitorios. El principal será de mayores dimensiones. La otra estancia será un espacio flexible capaz de adaptarse a diferentes usos y acoger ocasionalmente a familiares y amigos. Un segundo baño completa esta zona. En conjunto, la vivienda cuenta con 85 m² interiores y cerca de 65 m² de espacios exteriores de uso.
Las dos piezas principales configuran una L que genera, en su encuentro, el acceso a la vivienda y una pequeña plaza exterior orientada al sur. A partir de esta disposición, el proyecto establece una relación directa entre los espacios interiores y el paisaje, mediante una secuencia de ámbitos exteriores: el porche cubierto vinculado al salón, los espacios asociados a los dormitorios y las zonas de estancia de verano situadas al norte.
Casa de paja pasiva. Uso consciente de materiales naturales
Los promotores plantean desde el primer momento la utilización de materiales naturales. Son conscientes de su alta capacidad de aislamiento térmico, así como la contribución a crear ambientes confortables y sanos.
Los muros portantes se resuelven mediante módulos prefabricados de madera y paja de trigo prensada, de 35 cm de espesor, combinando la capacidad estructural de la madera con las excelentes prestaciones térmicas y acústicas de la paja. Hacia el interior, estos elementos se revisten con morteros de arcilla, mientras que al exterior se dispone una segunda piel de SATE de fibra de madera rígida, previa lámina impermeable transpirable. Dicha superficie será revocada con un mortero en base a cal de tonos claros.
Ambas cubiertas de los distintos volúmenes, serán construidas mediante estructura de madera laminada. El aislamiento de los cuerpos con la cubierta inclinada, serán de paja prensada de Castilla, embebida en vigas de gran canto. En cambio, en el cuerpo de cubierta plana, el aislamiento será de unos 20 cm de algodón reciclado.
Una arquitectura basada, en definitiva, en materiales naturales, transpirables y capaces de actuar como sumideros de carbono.
Alta eficiencia energética y energías renovables.
La estrategia energética parte de una premisa sencilla: reducir al máximo la demanda en verano y en invierno. Orientación, calidad de la envolvente y control de las infiltraciones configuran un edificio de elevada eficiencia mediante principios esencialmente pasivos.
Las medidas pasivas se centran en:
- Envolvente de altas prestaciones térmicas
Muros, cubierta y suelo incorporan elevados espesores de aislamiento, conformando una envolvente continua de gran resistencia térmica y minimizando los puentes térmicos. - Carpinterías de altas prestaciones
Carpinterías con triple acristalamiento bajo emisivo y cámaras de gas argón, reduciendo las pérdidas térmicas y mejorando el confort interior. - Hermeticidad al aire
La continuidad de la envolvente interior mediante láminas y morteros de arcilla, el sellado de ventanas y encuentros constructivos limitarán las infiltraciones no deseadas. - Ventilación mecánica con recuperación de calor
Un sistema de ventilación mecánica con recuperador de calor garantiza la calidad del aire interior sin comprometer el comportamiento energético.
Casa Barcenillas constituye una síntesis de estrategias pasivas, materiales naturales y una forma de construcción que combina procesos de industrialización con técnicas artesanales.
El resultado es una vivienda de bajo impacto, pensada para ofrecer bienestar, calidad ambiental y una relación equilibrada con su entorno.