CASA PASIVA DE MADERA Y PAJA
MADRID.
La casa se ubica en el municipio de Manzanares el Real, en el entorno próximo de La Pedriza y la Sierra de Guadarrama. Retirado ligeramente del casco urbano, se asienta sobre una parcela con unas vistas privilegiadas hacia el norte.
El programa requerido por una familia de cuatro miembros se organiza en dos plantas. En planta baja, salón-comedor y cocina se disponen como un espacio abierto y visualmente conectado. En una segunda «pastilla» se agrupan dos dormitorios, un baño y un espacio polivalente, capaz de funcionar como despacho profesional o, puntualmente, como habitación de invitados. Una escalera metálica de un solo tramo conduce a la planta superior, donde se sitúan el dormitorio principal, un almacén y un baño, además del acceso a la terraza-solárium, abierta a las vistas de La Pedriza.
El juego de volúmenes
La composición volumétrica se articula mediante dos cuerpos diferenciados, tanto en su forma como en su materialidad:
- El primero, de geometría más pura, se desarrolla exclusivamente en planta baja y acoge las zonas comunes de la vivienda. Sobre él se dispone una amplia terraza habitable, orientada hacia las vistas. Su envolvente, de tono oscuro, se resuelve mediante una fachada ventilada de madera de alerce carbonizada.
- El segundo cuerpo se adapta a la ligera pendiente del terreno, desarrollando el programa en sus distintos niveles: garaje en la cota inferior y dormitorios y baños en planta baja y primera. En contraste, su envolvente se resuelve mediante un mortero blanco de base de cal, que aporta luminosidad y claridad al conjunto.
Ambos cuerpos se entrelazan estratégicamente, situando la escalera en su punto de macla. El desplazamiento entre volúmenes genera, a su vez, dos espacios exteriores diferenciados: un pequeño patio abierto al sur, que configura el acceso a la vivienda, y un espacio al norte donde se sitúa la terraza de verano, abierta al jardín y a las vistas despejadas de la sierra.
Materiales naturales
El empleo de materiales naturales constituye uno de los principales criterios constructivos.
Los muros portantes se resuelven mediante módulos prefabricados de madera y paja de trigo prensada, de 40 cm de espesor, combinando la capacidad estructural de la madera con las excelentes prestaciones térmicas y acústicas de la paja. Hacia el interior, estos elementos se revisten con morteros de arcilla y cal, mientras que al exterior se dispone una fachada ventilada de madera de alerce nacional tratada mediante la técnica de carbonización llamada Yaki sugi o ShouSugi Ban.
Ambas cubiertas de los distintos volúmenes, serán construidas mediante estructura de madera laminada. El aislamiento del cuerpo con la cubierta inclinada, será aislado con paja prensada de proximidad, embebida en vigas de gran canto. En cambio, en el cuerpo de cubierta plana, la estructura de madera será vista desde el interior, aislándose superiormente por 20 cm de algodón reciclado.
Una arquitectura basada, en definitiva, en materiales naturales, transpirables y capaces de actuar como sumideros de carbono.
Alta eficiencia energética y energías renovables.
La estrategia energética parte de una premisa sencilla: reducir al máximo la demanda en verano y en invierno. Orientación, compacidad, calidad de la envolvente y control de las infiltraciones configuran un edificio de elevada eficiencia mediante principios esencialmente pasivos, si bien, en estas latitudes, será conveniente diseñar un sistema activo preparados, sobre todo para el verano.
La protección solar mediante persianas de lamas de aluminio, algunas motorizadas, será clave para mantener el confort interior durante los intensos veranos de la sierra. Los clientes optan, además, por un sistema de aerotermia para la producción de ACS y suelo radiante-refrescante.
Las medidas pasivas se centran en:
- Envolvente de altas prestaciones térmicas
Muros, cubierta y suelo incorporan elevados espesores de aislamiento, conformando una envolvente continua de gran resistencia térmica y minimizando los puentes térmicos. - Carpinterías de altas prestaciones
Carpinterías con triple acristalamiento bajo emisivo y cámaras de gas argón, reduciendo las pérdidas térmicas y mejorando el confort interior. - Hermeticidad al aire
La continuidad de la envolvente se garantiza mediante láminas y sistemas de sellado en encuentros y carpinterías, limitando las infiltraciones no deseadas. - Ventilación mecánica con recuperación de calor
Un sistema de ventilación mecánica con recuperador de calor garantiza la calidad del aire interior sin comprometer el comportamiento energético.
Casa Manzanares constituye un ejemplo claro de combinación de estrategias pasivas, elección de materiales naturales y transpirables, fabricación mixta industrializada y artesanal, ejecutado mediante autoconstrucción parcial y gestión de gremios especializados.
El resultado: Conseguir un hogar confortable, sano y respetuoso con el medio ambiente.