VIVIENDA UNIFAMILIAR PASIVA DE MADERA Y PAJA
VALENCIA.
El objetivo de Roberto era claro: construir una vivienda que fuera confortable tanto en los días fríos de invierno como en los veranos muy calurosos. Y todo ello, mediante la construcción con paja.
Es por eso que contacta con nosotros y, a pesar de la distancia, nos volcamos de lleno en su diseño.
Ubicada en el interior de la provincia de Valencia, en una de las zonas vitivinícolas por excelencia, como es la comarca de Utiel-Requena, será uno de los proyectos importantes en los comienzos de META2020 arquitectos.
La confianza del cliente, junto con un gran equipo de profesionales que se encargarían de su construcción, hicieron que fuera más fácil conseguir el objetivo final.
La parcela, ubicada en una pequeña urbanización en la periferia del municipio, estaba salpicada de varios pinos carrascos dispuestos de manera desordenada. Esto condicionaba la implantación del edificio. Afortunadamente, una disposición en L abierta conseguiría evitar sombras en invierno que redujeran la eficiencia del edificio.
De formas sencillas, en una sola planta y con un estilo mediterráneo, el edificio supondría un proceso diferente frente a los climas a los que estábamos más acostumbrados. No obstante, había otros condicionantes. Todos ellos superados con éxito.
Construcción con paja de arroz: Materiales naturales prefabricados
Los principios de bioconstrucción y el empleo de materiales de origen natural constituyen uno de los principales criterios constructivos del proyecto. El cliente tenía muy claras estas premisas debido a una profunda concienciación de que la construcción de su casa familiar debía ser sostenible a nivel medioambiental.
Los muros portantes se resuelven mediante módulos prefabricados de madera y paja de arroz. Se trata de paja prensada, procedente de la Albufera y prefabricada por una cooperativa local, con experiencia en este tipo de construcción. En este caso, el aprovechamiento de la paja de arroz tenía más sentido, si cabe, que el de la paja de arroz mesetaria. Sacar este residuo de los arrozales se antoja complejo, caro y lento para los agricultores, debido a la gran cantidad de paja generada en poco tiempo, pero, sobre todo, por la complejidad del acceso de maquinaria debido a la elevada humedad de los suelos. A día de hoy, es un problema sin resolver.
La fabricación de estos muros, con gran capacidad aislante, aporta una solución a ese problema, y así lo percibió nuestro cliente. Con 35 cm de espesor tanto en muros como en cubierta, conseguiremos una envolvente preparada para proporcionar ambientes interiores confortables en climas extremos.
La estructura se confía exclusivamente a la madera de pino silvestre con la que se fabrican dichos módulos. Estos serán revestidos en su cara interior con morteros de arcilla. Al exterior, se dispondrá un SATE de fibra de madera revocado con cal y una fachada ventilada de alerce sobre aislamiento de corcho natural.
Una arquitectura basada, en definitiva, en materiales naturales, transpirables y de baja huella ambiental, capaces de proporcionar espacios confortables y sanos.
Una estufa de leña: suficiente incluso con inviernos fríos
La estrategia energética parte de una premisa sencilla: reducir al máximo la demanda antes de incorporar. sistemas activos. La orientación, la captación solar y la protección frente al sobrecalentamiento, la calidad de la envolvente, la ventilación cruzada y el control de las infiltraciones configuran un edificio de elevada eficiencia mediante principios esencialmente pasivos.
- Envolvente de altas prestaciones térmicas
Muros, cubierta y suelo incorporan elevados espesores de aislamiento, conformando una envolvente continua de gran resistencia térmica y minimizando los puentes térmicos.
- Carpinterías de altas prestaciones
Carpinterías de madera con triple acristalamiento bajo emisivo y cámaras de gas argón reducen las pérdidas térmicas y mejoran el confort interior.
- Hermeticidad al aire
La continuidad de la envolvente se garantiza mediante morteros y láminas selladas en encuentros y carpinterías, limitando las infiltraciones no deseadas.
- Ventilación mecánica con recuperación de calor
Un sistema de ventilación mecánica con recuperación de calor garantiza la calidad del aire interior sin comprometer el comportamiento energético del edificio.
- Control solar
En verano, un gran alero se extiende hacia el sur. Junto con el uso inteligente de unas persianas enrollables de madera, evitará el sobrecalentamiento. La inercia térmica de suelos, tabiques y morteros de arcilla favorecerá ambientes frescos en el interior.
Estas estrategias pasivas permiten alcanzar una demanda energética extraordinariamente reducida, hasta el punto de que la calefacción se limita a una estufa de leña de 8 kW.
Por tanto, conseguimos un edificio de consumo casi nulo, al que además se le incorpora una instalación fotovoltaica ubicada en la cubierta plana, que conseguirá en momentos del año, un balance energético positivo.